Guatemala, julio 2026. Durante años se creyó que contratar un seguro era una decisión
que llegaba con la edad. Sin embargo, esta idea está cambiando. Hoy, cada vez más
jóvenes comprenden que proteger su patrimonio también forma parte de construir un
futuro financiero sólido.
Emprender un negocio, comprar el primer vehículo, independizarse o adquirir una
vivienda ya no representa únicamente un logro personal. También implica asumir nuevas
responsabilidades y reconocer que un imprevisto puede poner en riesgo años de esfuerzo.
Para la Asociación de Corredores de Seguros y Fianzas de Guatemala (ACORDES), esta
tendencia refleja una mayor conciencia sobre la importancia de la prevención y la
planificación financiera.
“Los jóvenes ya no solo piensan en cómo generar ingresos, sino también en cómo proteger
aquello que están construyendo. Han comprendido que un seguro les permite seguir
avanzando aun cuando enfrenten situaciones inesperadas”, afirma Byron Penados Zetina,
presidente de ACORDES.
El acceso a más información financiera, el auge del emprendimiento y el interés por
alcanzar estabilidad económica han impulsado a las nuevas generaciones a evaluar los
riesgos desde etapas más tempranas de su vida.
Comprar un automóvil, iniciar un negocio o adquirir una vivienda son algunas de las
primeras inversiones importantes de un joven adulto. Ante estos escenarios, contar con
un seguro puede marcar la diferencia para proteger su patrimonio y evitar que un
accidente, un robo o una emergencia médica afecten sus proyectos.
Además, los jóvenes buscan comprender mejor las coberturas, beneficios y condiciones de
las pólizas, dejando atrás el mito de que los seguros “no funcionan”. Esta mayor
información les permite tomar decisiones más conscientes y valorar el acompañamiento
de un corredor de seguros.
