Las 10 tendencias de pagos más relevantes para 2025

 La identidad digital irá sustituyendo métodos tradicionales de seguridad como las
contraseñas, estima Mastercard
 La IA jugará un papel preponderante en el combate a fraudes

Mastercard está revolucionando los métodos de pago a través
de múltiples tecnologías, facilitando a los usuarios el acceso a sus ingresos, que cada vez buscan
soluciones financieras más ágiles, cómodas y sencillas de usar, sobre todo los más jóvenes.
Múltiples tecnologías intervienen en las nuevas formas de hacer transacciones, reduciendo la
fricción y aumentando la seguridad para los usuarios. La banca digital ha avanzado con los pagos
sin contacto, la Inteligencia Artificial y el blockchain, provocando que las instituciones financieras
inviertan en mejorar los productos y servicios que ofrecen a sus clientes.
“El avance constante de la tecnología está impulsando a más personas y negocios a la economía
digital, elevando la demanda de interacciones confiables y experiencias de pago más simples y
fluidas. Por ejemplo, Mastercard anunció recientemente que para 2030 los compradores no
necesitarán introducir números de tarjeta ni contraseñas para completar transacciones en línea,
gracias a innovaciones como la tokenización, la autenticación biométrica y el monedero digital Click
to Pay”, agrega Kristine Matheson, líder del Cluster de Centroamérica en Mastercard.
Estas innovaciones no solo mejoran la experiencia del usuario, sino que generan nuevas
oportunidades y modelos de negocio. Aquí presentamos 10 tendencias clave que definirán el futuro
de los pagos en 2025.

  1. Combatiendo a los defraudadores de IA con IA
    Los ciberdelincuentes ya utilizan inteligencia artificial generativa para crear videos falsos y
    mensajes de phishing personalizados con el objetivo de robar dinero o datos. Se estima que el
    cibercrimen generará pérdidas de $10 billones anuales para 2025. Sin embargo, esta misma
    tecnología se está utilizando para proteger a los consumidores. Soluciones como Mastercard
    Decision Intelligence Pro escanean billones de datos en milisegundos para predecir si una
    transacción es genuina, mejorando la protección contra fraudes en un promedio del 20% y hasta
    en un 300% en algunos casos.
  2. Herramientas digitales para pequeñas empresas
    Las pequeñas y medianas empresas (pymes) que adoptaron soluciones digitales durante la
    pandemia no solo sobrevivieron, sino que prosperaron. En la región, cada vez más pymes están
    aprovechando herramientas tecnológicas que simplifican su operación, como plataformas
    centralizadas que permiten gestionar pagos, automatizar tareas administrativas y diseñar
    campañas de marketing personalizadas basadas en datos. Estas soluciones hacen más accesible
    la transformación digital para negocios de todos los tamaños, especialmente en mercados
    susceptibles a los cambios en las políticas comerciales.
  3. Inclusión digital en expansión
    En mercados emergentes como Centroamérica, las billeteras digitales están transformándose en
    alternativas accesibles y convenientes a las cuentas bancarias tradicionales. Estas soluciones
    digitales ofrecen a las personas no bancarizadas una forma segura y económica de participar en la

economía digital, permitiéndoles realizar pagos, gestionar identidades digitales e incluso acceder a
programas de fidelidad o beneficios de salud. La clave para el éxito será la interoperabilidad y la
creación de ecosistemas digitales intuitivos y confiables. Los flujos de remesas, especialmente
desde Estados Unidos, son una parte clave de esta inclusión, con un crecimiento proyectado del
3% entre 2024 y 2025.

  1. Identidad digital al alcance de todos
    La confianza es el núcleo de la economía digital, y tecnologías como biometría e inteligencia
    artificial ya están revolucionando la autenticación a lo largo de la experiencia del usuario. En 2025,
    se espera que las claves de acceso (passkeys) basadas en biometría reemplacen cada vez más a
    las contraseñas tradicionales. Además, identidades digitales confiables impulsarán sectores como
    la educación, la salud y los servicios públicos, permitiendo a las personas compartir datos de
    manera segura y con total privacidad.
  2. Pagos entre empresas más ágiles
    El uso de tarjetas virtuales en pagos B2B está ganando tracción, y en 2025 esta tendencia seguirá
    creciendo. Estas tarjetas permiten una reconciliación automatizada, reduciendo errores y
    proporcionando datos en tiempo real que mejoran el control de gastos. En Centroamérica, las
    empresas están comenzando a adoptar estas herramientas para optimizar procesos y protegerse
    contra el fraude en un entorno digital cada vez más competitivo.
  3. Una nueva era para el checkout
    El pago sin contacto ya representa más del 70% de las transacciones presenciales en la red de
    Mastercard a nivel global, y su adopción en Centroamérica sigue creciendo rápidamente.
    Tecnologías como Tap on Phone, que convierten cualquier dispositivo en un terminal de pago,
    están democratizando la aceptación de pagos para emprendedores y comercios de todos los
    tamaños, eliminando la necesidad de infraestructura compleja. Un ejemplo de esto es la
    incorporación de la red de buses al pago sin contacto, como en Costa Rica, donde en 2024 se
    inauguró el sistema en 1.356 autobuses, y se proyecta añadir 1.000 más en 2025. Esto no solo
    acelera la digitalización de los pagos, sino que también mejora la experiencia de los usuarios al
    ofrecer un método más ágil y seguro para su movilidad diaria.
  4. Pagos en tiempo real
    El auge de los pagos en tiempo real (RTP, por sus siglas en inglés) está redefiniendo la forma en
    que las personas y empresas gestionan sus finanzas. En América Latina, los sistemas de pagos
    inmediatos están ayudando a los consumidores a recibir ingresos y realizar transferencias al
    instante, ofreciendo más opciones y flexibilidad en la forma de pagar y ser pagado. Las remesas,
    que constituyen un pilar económico en Centroamérica y México, también se benefician de la
    digitalización y los pagos instantáneos. En El Salvador, las remesas representan el 24% del PIB,
    mientras que en Guatemala equivalen al 20% del PIB, reflejando su importancia como fuente de
    ingreso para miles de familias en la región.
  5. Ecosistemas colaborativos
    La innovación ya no ocurre en aislamiento. En Centroamérica, las colaboraciones entre
    instituciones financieras, fintechs y gobiernos están acelerando la adopción de soluciones que
    amplían los beneficios de la economía digital. Estas alianzas permiten crear herramientas

integradas y accesibles que simplifican la vida de los consumidores y fortalecen la confianza en el
sistema financiero.

  1. Blockchain en acción
    La tecnología blockchain está evolucionando más allá de las criptomonedas, transformando pagos
    B2B y comercio global. Su capacidad para mejorar la velocidad y seguridad en transacciones
    transfronterizas está atrayendo a empresas en la región, abriendo nuevas posibilidades para
    modernizar los sistemas financieros. Esta tecnología puede ayudar a los países de América Central
    y México a reducir los costos asociados con la dependencia de políticas comerciales externas.
  2. La economía tokenizada
    La tokenización será clave para eliminar la entrada manual de datos de tarjetas para 2030, pero su
    potencial va mucho más allá. En Centroamérica, esta tecnología podría revolucionar sectores como
    la logística y la gestión de datos al permitir que las empresas optimicen actividades económicas de
    forma segura y eficiente. La sostenibilidad fiscal y la política económica en países como México
    podrían impulsar el desarrollo de estos ecosistemas tokenizados como una respuesta estratégica
    frente a las tensiones comerciales y los riesgos económicos globales.

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